10 enero 2007

Años después

Hoy he hablado un poquillo con un antiguo compañero del instituto que ha seguido siendo amigo con el paso de los años. Hay veces que estas cosas vienen bien porque hacen que brote una sonrisa de lo más tranquila y entrañable. Me ha dicho lo siguiente: sigues siendo alegre y rara.
Me ha gustado.

03 enero 2007

LÍA


Tenía pensado publicar hoy una queja. Todo porque quise cambiar la cara de este blog y el día de Nochevieja me apeteció escribir algo personal. El caso es que después de desflorar mi corazón en unos cuantos párrafos, lamierdalblogeste me dice que si betas y que si leches y cuando quise publicar mi entrada, ni la publica ni la guarda. Todo esto sólo conllevó tristeza y enfurruñamiento. Gran consternación.

Pero vale ya de quejarse y vamos al lío....

¿Se han dado ustedes cuenta de quién es esa chica?. Pues sí, es la protagonista de nuestro relato. Así de lejos, no parece gran cosa, pero cuando te acercas a verla de cerca, te das cuenta de que es mona. Esta pobre chica (llamémosla Lía) estudiaba una carrera de letras que le apasionaba, aunque no le gustaba mucho la modernidad, quizá por eso escogió Historia del Arte, para poder fijarse en el pasado. Ella pensaba que tiempos pasados siempre fueron mejores. Bueno, pensaba eso con respecto a la historia de la Humanidad, porque para su vida aplicaba todo lo contrario, siempre pensaba que lo que estaba por venir sería mejor y su pasado no le gustaba mucho.
Se podría decir que, en este momento, Lía era feliz en su presente, pero justo hoy, se abría un abismo ante ella que tendría que sortear ella sola.

Lía estaba en sus vacaciones de Navidad y había aprovechado para buscarse un trabajillo temporal de promotora para sacarse unos duros y poder pagar la matrícula de la Universidad. Pues bien, el trabajo no era precisamente de "ensueño". Promocionaba perfumes de marcas raras y caras, de diseñadores extraños con nombres rimbombantes y apellidos de toda la vida. A Lía le asqueaba todo eso, aunque había aprendido mucho sobre la raza humana y sobre la vida trabajando allí.

Habían colocado a Lía en un lujoso stand, en medio del centro comercial, rodeada de cajas de regalo rosas y negras, con una chimenea victoriana lacada en blanco y mucho perfume dulzón que embobaba a las chiquillas. El centro comercial estaba en el corazón de la Moraleja y allí el famoseo y la goma estaban a la orden del día. Lía pasaba horas observando aquél ganado, dilucidando la educación que recibían esos niños y los valores que se les inculcaban e intentando descifrar la educación que habían recibido, a su vez, sus padres.
También hay que reconocer que se sorprendió de la simpatía y naturalidad de algunos de estos especímenes, pero no queremos dejar de recalcar que... SE SORPRENDIÓ.

El caso es que ella trabajaba para una tienda cercana al lugar donde le habían dejado a su suerte. Aquella tienda era infernal, todo eran cosméticos de altísimas marcas, fotos de mujeres bellas y... lo peor de todo: compañeras maquilladas hasta los dientes, mariposeando sin parar y pensando en los siguientes temas:

- ¿Me compro el pantalón en Pedro del Hierro o en Fronstrins?.
- ¿Qué perfume le llevo a mi novio?.
- ¿Qué puedo hacer para tener la piel menos grasa?.

Para ellas todo era comprar, comprar y comprar. Tenían complejo de divas, eran altivas, con grandes aires de señoras, maleducadas y muy, pero que muy ignorantes. Laura, perdón, Lía pensaba que eran ignorantes por la escala de valores que les movía a actuar: estaban siempre cansadas de ese trabajo, pero sólo trabajaban para comprarse caprichitos. Lía pensaba que nunca ahorrarían para irse de casa, que no se independezarían, que no podrían pagar la comida, ellas sólo se compraban ropa y perfumes.

Una de las chicas le dijo a Lía que se equivocaba, que sí se irían porque se lo pagaba todo su novio, que ella podía gastarse el sueldo en lo que quisiese. (Lía rezó para que esa chica no se divorciase de su futuro marido y esto le llevó a pensar que no sabría si la dependienta se quedaría en la calle o, por el contrario, le sacaría al noviete hasta el último céntimo).

Uy, ¡habíamos quedado que Lía estaba a punto de enfrentarse a un momento crucial en su vida ella solita!.
Bueno, pues como ya está definido a grandes rasgos el lugar de trabajo (ah, la jefa le tenía manía y muchas chicas el hacían el vacío), vamos a ver cuán profundo era aquél abismo.
Lo cierto es que estoy exagerando porque Lía había salido de alguna que otra cosa peor, pero... de repente se veía trabajando allí, se acercaban los exámenes y todo apuntaba a que iba a ser un mes duro.
Parece algo de lo más normal, y lo es. Bueno, salvo por el detalle de que la persona que Lía más quería en el mundo iba a estar un mes fuera del país y un poquillo incomunicado. Y es que... Lía, en el pasado más inmediato, se había acostumbrado a afrontar las pequeñas crisis de la vida con el apoyo de aquella persona, pero ahora iba a echarle mucho de menos.

Todo está adquiriendo un matiz tremendista, pero nada de eso. Cuando Lía vio que la cuenta atrás se acercaba decidió no ponerse triste y enseñar los dientes. Nadiee iba a amilanarla en el trabajo, lo de estudiar lo tenía chupao y lo de aquella ausencia sólo sería un mes. Pffff, ya veis, total, nada. Anda que no hay gente por el mundo pasandolo mal de verdad.


Pues bien, como os iba diciendo, si te acercabas, en el fondo, era una chica bastante mona...










Continuará...

03 noviembre 2006

La oficina

Despacho del director de Wilson & Palmer Inc. Escenario sobrio pero puede haber una pecera, nunca dos. El Director espera con las manos unidas por la espalda. Llaman a la puerta y entra Carlos Ramírez. Visten trajes elegantes y oscuros, y llevan el pelo engominado.

Sr. Director - Buenos días, Ramírez. Siéntese.

Ramírez - Buenos días, señor director.

Director - Nos ha llegado una información y queríamos hablar con usted primero.

Ramírez - Sí. Dígame.

Sr. Director - Jiménez, su compañero de despacho dice que no se está usted portando muy bien con él.

Ramírez - ¿Cómo? No haga caso señor director. La relación es cordial.

Sr. Director - Todo lo cordial que usted quiera, pero él mismo afirma que le hace burla y no le deja usar la grapadora.

Ramírez - Es que la grapadora es mía.

Sr. Director - Hay una grapadora por despacho y pertenece a la compañía.

Ramírez - No, la de la compañía se rompió y yo traje una de casa.

Sr. Director - Y por qué no han llamado a mantenimiento para que les lleven una nueva.

Ramírez - Que llame él.

Sr. Director - Bueno, bueno. ¿Y lo de las burlas?

Ramírez - Yo no le hago burlas, Jiménez es un poco soso y no entiende mi humor.

Sr. Director - Dice que le puso usted una chincheta en su silla mientras estaba en el cuarto de baño.

Ramírez - Eso es mentira. Qué tonto. Yo no he hecho eso.

Sr. Director - Bien. Llamemos a Jiménez y a ver si arreglamos esto. Que no puede ser que dos trabajadores tan mayores como ustedes anden con chiquilladas. Beep. Vanesa, haga venir a Sebastián Jiménez si tiene la bondad. Beep.

(Toc toc y entra Sebastián Jiménez)

Jiménez – ¿Quería verme señor director?

Ramírez – (muy bajito y con burla) ¿Quería verme señor director?

Sr. Director – Sí, Siéntese. En Wilson & Palmer tenemos una filosofía y es que “Si la empresa funciona bien por dentro, malo será que no funcione bien de puertas para afuera”. Usted, Jiménez, sostiene que Ramírez le está creando situaciones violentas. Sin embargo, Ramírez afirma que lo único cierto es que sus sentidos del humor son diametralmente incompatibles.

Jiménez – Pero…

Sr. Director – Cállese.

Ramírez – Jijiji.

Sr. Director – Cállese usted también. Vamos a hacer una cosa. Giren sus sillas y quédense mirándose a los ojos. Bien. Así, muy bien. Ahora fíjense que lo que tienen delante no es un enemigo. Es un compañero de oficina, un colega, una persona con una vida fascinante que quisieran conocer. Así, no dejen de mirarse a los ojos. Muy bien. Ahora cójanse las manos. Con suavidad pero con firmeza. La energía empieza a fluir por sus palmas. Acerquen más sus sillas, sin romper la conexión que hemos creado con sus manos. Jiménez, ahora, despacito, acerque su boca al oído de Ramírez y susúrrele alguna palabra amable.

Jiménez – (susurro apenas perceptible y entrecortado) Tiene usted un gusto exquisito para elegir las corbatas.

Sr. Director – Excelente, Jiménez. Excelente. Ahora Ramírez, haga usted lo propio. Venga, sin mostrar vergüenza, dígale a Jiménez alguna cosa bonita.

Ramírez – (tembloroso) Jiménez, yo lo único que buscaba con esas tonterías era hacerle más agradable el trabajo conmigo. Le pido mil disculpas. Es usted un gran compañero y siempre lleva los zapatos relucientes.

Sr. Director – Estupendo. Ahora cierren los ojos, interioricen en sus sentimientos y, sin soltarse las manos, piensen en esos momentos en los que su compañero ha podido sentirse molesto por lo que hayan hecho. Recapaciten y descubran cómo podían haber actuado para evitarlo.

(Jiménez y Ramírez, con las manos unidas con fuerza y con cariño, empiezan a temblar ligeramente. Sus rostros muestran un pequeño esbozo de sonrisa que refleja liviandad y calma. Abren los ojos en el paroxismo de la tranquilidad, se miran, ríen y se funden en un abrazo tan sincero como liberado de formalismos)

Jiménez y Ramírez al unísono – Perdone, yo… (Ríen desmesuradamente al ver que estaban diciéndose lo mismo)

Ramírez – Señor Director. Nos vamos a trabajar. Queda mucho por hacer todavía y jamás tuve tantas ganas de trabajar. Buenos días.

Jiménez – Así es señor Director. Buenos días.

(Salen del despacho del director. Tras una simpática discusión por ver quién cedía el paso el paso a quién en la puerta, desaparecen. El señor Director se queda sólo en el despacho, se sienta en su sillón y pone los pies en la mesa)

Sr. Director – Hijos de puta.


Nota: Publicado al alimón en Una de zarandajas

26 octubre 2006

Las personas mayores

Ante todo, he de decir que me declaro seguidora de este colectivo, cual grouppie setentera.
Es un grupo tan variado, con tantas peculiaridades... Desde luego, yo estoy deseando llegar a la tercera edad para poder hacer cosas raras y que a nadie le extrañe, todo lo contrario, me mirarán con ojos entornados y llenos de cariño.

Y en cuento una mujer se vuelve abuela... No sólo es la abuela de sus nietos, sino de todo el mundo. Se vuelve una abuela, así, en general. ¿Ustedes no han tenido una "abuela del barrio"?.
Yo sí y es realmente un ser encantador.

Claro que no todas las abuelas son como estas. Las hay raras, malas y... Las peores: las raras, malas, desconfiadas y miedosas. Mujeres que te empujan por la calle si estás en su camino, sin pedir disculpas, sin levantar la mirada (tampoco ellas miran por donde van). Mujeres que se cruzan con un joven y aprietan el bolso contra sí mismas.
¿No han escuchado ustedes nunca la expresiçón "tengo más miedo que siete viejas"?.
Pues ahí lo tienen. Probablemente serán seres muy resentidos con la sociedad.

¡Y la sociedad con ustedes, oiga!

Hay que joderse, menudos empujones. No sé por qué coño tienen miedo, con la fuerza que tienen las cabronas.

Otro rasgo que caracteriza a las personas mayores es que hablan en voz alta. Es decir: no se guardan ningín comentario para sí mismos.
La típica situación se da en los transportes públicos. La persona mayor en cuestión hace algún comentario y ahí estás tú, sin saber qué hacer o decir, porque no sabes si está hablando consigo misma o contigo.
¡¿Qué haces!?
Si le contestas y está hablando consigo mismo, se lo puede tomar como una falta de respeto y regañarnos por meternos en su mundo.
Si no contestamos y les dejamos a su rollo, puede ser peor, porque puede poner nuestra educación en entredicho, regañándonos delante de todo el mundo, mientras asegura que los jóvenes de su época tenían más respeto por las personas mayores y que contestaban cuando se les hablaba.
(A todo esto, medio vagón de metro te está mirando con mala cara, incluso increpándote, porque has tenido una falta de educación con una persona mayor, o eso se creen ellos).
Claro, la palabra de un venerable anciano... Va a misa en un juicio popular. En otro tipo de juicios no se les tiene tan en cuenta. Según el interés de quién acusa y quén defiende.

Pese a todo esto, yo sigo habland con todas las personas mayores que se paran a charlar conmigo (rasgo de mi personalidad que odié hace dos fines de semana en Lerma, pueblo delq ue creí que no saldría nunca, pero conocí al chatarrero de burgos más rico de toda Valencia, ahí es nada).

Las perspnas mayores me siguen pareciendo entrañables y enormemente respetables, aunque cuando están en una piscina y se desplazan, parece que se van deshaciendo, como si fuesen soltando pequeñas partes de sí mismos. Momento en el cual, no te apetece nadar cerca.

¡Ah! La tercera edad, ese gran grupo social. Desde aquí, insto a cualquiera que lea esto a ver de forma diferente a este colectivo. Ya que mucha gente sólo se acuerda de elos cuando tiene que pagar impuestos o porque les hace gracia sus viajes del Imserso.
Pues bien, a toda esa gente, simplemente recordarles que, sin ellos, ninguno de nosotros estaríamos aquí ni tendríamos las cosas que tenemos, ni podríamos disfrutar de aspectos de nuestras vidas que pueden pasar desapercibidos por lo cotidiano, pero no por lo necesario.

Un beso enorme para mis abuelos.

La mañana

Maldito momento del día en que nos arrancan a golpe de pitidos de nuestros sueños. Horas intempestivas y desagradables. En la cama se estaba tan bien...
Ese momento, probablemente solo lo conozcamos nosotros, las clases medias y bajas. ¿Sabrá una persona rica que en invierno, si te despiertas a las 6 de la mañana, aún es de noche?. (Y a las 7 y a las 8).

Siempre suena el despertador en el mejor momento de un sueño. ¿Sabrá el cuerpo esto?. Porque yo ya me estoy empezando a mosquear, no hay noche que no se me joda un sueño por culpa del despertador, y siempre en el momento culminante.

Y todo para llegar con tiempo de sobra a la facultad y poder escribir estas mierdas. Y es que si vengo en transporte público, llego casi una hora tarde. Y si vengo a Madrid con mi madre, llego casi hora y media antes.

¿Ven el bloqueo mental al que me somete este madrugón?. Yo que me había metido en el aula de informática para sacar algo de provecho. al final sólo puedo ofrecer esto. Una pena.

20 octubre 2006

La orquesta

Los gusanos comenzaron a trepar los cuerpos sin vida de los generales. Los sargentos reían y brindaban sin ser conscientes de que los cabos les apuntaban con sus armas.
Mientras tanto. Muchos hijos de la gran puta reclamaban un título más honroso. El hecho de que sus madres fueran tan concupiscentes como sus padres no daba derecho, según su opinión, a ser señalados bajo tal estigma.
Pasaron los días y los ciegos continuaron sin ver. Algún sordo recobró el sentido de la audición, pero la radio fórmula le abofeteo la nueva realidad.
Comer y beber lo seguiría haciendo toda la población varias veces al día, pero el semblante ya no era el mismo. Ahora el pan se pedía de malos modos y en el sabor de la carne no se distinguía ningún olor hormonal.
Un éxito, sostenían los nuevos de siempre.

16 octubre 2006

El OMNF/ARGH'06, llenazo y cohetes

Tras un fugaz viaje a tierras cántabras, el teatro ha hecho del fin de semana la más infecta de las travesuras adultas.


Blasceta, el grupo de teatro de colorines tirando a gris ha acogido el Otoño de Moda Necio Féstival (OMNF/ARGH). El lugar escogido fue el palacio de Gómez del Corro, en Beranga. Los dueños de la finca nos cedieron con mucho gusto y sin saberlo una zona de sus explotaciones ganaderas. Con vacas como público más selecto dio comienzo la primera prueba del Concurso Nacional de Teatro Necio.
Recordamos que en la final de Teatro Necio 2005/2006 fue Blasceta los que se alzaron con los vales de comida, y como ganadores que fueron, dieron comienzo en sus tierras al nuevo curso.

Por la mañana las obras traídas de casa hicieron las delicias de los allí presentes. Teatro Pellado acudió a la cita con “Ansias de remate”, una obra absolutamente subnormal escrita por un señor feísimo llamado Airos y perpetrado con dos cojones, todo sea dicho, por todos los que formamos parte de Pellado. Destacó y ganó “Las caderas de California” una obra regresiva de danza que fundió humor y devastación, traída desde Barcelona por el colectivo Cant i mplora. Un grupo femenino de teatro y danza que sugieren siempre la opción más engorrosa.

Después del cocido montañés de rigor, vino lo que todos esperábamos, la gran algarabía del sinsentido, la búsqueda del guión inexistente, las apariciones de dios sobre el escenario: La Improvisación Necia. A esto había venido Teatro Pellado, al movimiento cerebral improvisado. Durante más de 4 horas los grupos allí presentes rindieron culto al fondo y a la forma. Ganador de la tarde: Blasceta.

Mucha expectación levantó ExtraAcción, un grupo de descerebrados extremeños que se unen al Teatro Necio. Los conocimos hace dos años en Zamora y este año se incorporan a la competición aunque no vayan a presidir Jornada Necia durante el año.

Próxima parada: Barcebalejo. En Soria no nos gana ni dios. Repito. Ni dios.

11 octubre 2006

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor VI

El amor se da cuando alguien no te molesta demasiado a la hora de ver una pelicula.

Banderas

Buenas noches, queridos lectores.
Me gustaría hablarles de un tema que me ha dejado un buen rato pensando mientras venía en el autobús.
Debido a mi necesidad de pernoctar en la sierra madrileña, a la carencia de carnet de conducir (jamás escribiré "carné") y de coche, me veo obligada a pasar por varios pueblos antes de llegar a mi casa.
Pues bien, alguno de estos puebos se encuentra en fiestas y...¿qué es lo que nos encontramos en ellos como símbolo inequívoco de fiesta?. Banderitas colgadas de lado a lado de la calle.
Estas mismas banderitas son las que me han tenido pensando durante el resto del camino.

Vamos a ver: ¿Dónde se fabrican?.
Porque me consta que no siempre son las mismas, algunos años las ponen nuevecitas (aunque nunca las quiten).
Yo me imagino que la fábrica estará en algún pueblecito de Valencia, lugar donde son muy dados a las fiestas.
¿No se imaginan ustedes que debe haber pueblos enteros de la comunidad Valenciana que se dediquen a fabricar banderitas, fuegos artificiales, petardos, el pulpo, los coches de choque...?.

Me pregunto si, poco antes de que lleguen las fiestas, el alcalde le diga al teniente alcalde de Villaserena del Olmo Seco: Tomás, llama al la fábrica 8que se llamará FIESTESA), se nos han acabado las banderitas.

Esas banderas han marcado nuestra infancia, pero... ¿Se han fijado en que no están todas?.
Sólo vemos Japón, España, Francia, Italia, EE.UU., Gran Bretaña y poco más.
Y yo me pregunto: igual que en la OTAN, son sus mismos miembros quienes deciden quiénes entran... ¿quién decide cuáles son las bandereas que pueden lucir en Villanueva del Pardillo?
¿Por qué están dispuestas en ese orden y no en otro?. ¿Por qué la bandera de ghana no puede embellecer las calles de Cerezo de Abajo?.
En serio, ¡¿quién ha decidido eso?!.

Y si quitan las luces de las fiestas (para volver a ponerlas en Navidad), ¿por qué no quitan también las banderitas?. Esas no, esas las dejan hasta que quedan reducidas a tristes colgajos de loque una vez fue una flamante bandera de plástico de Japón o Italia, la cual anunciaba la plenitud de las fiestas de una hermosa villa.

¿Quién no ha escuchado en las fiestas de algún pueblo a un padre enumerando las banderas a su hijo pequeño?

- Y esa... ¿cuál es, papá?
- Uy, pues esa no lo sé.

Y es que el conocimiento de banderas del padre medio español se limita a las que cuelgan de las calles festivas y a las de los países que se han enfrentado directamente contra España en un mundial de fútbol.

Piensen en ello y, si se les ocurre algo, no se lo callen, vomítenlo como lo he hecho yo.

Y si no les ha gustado, tengan en cuenta que no lo estoy escribiendo en una situación idílica, como la de esos escritores que fuman en pipa mientras al otro lado de la ventana llueve en Berlín.
No, amigos, yo me encuentro en un angustioso centro comercial, con una luz que vuelve loco, promocionando un detergente industrial altamente tóxico y tocada con una gorra que hace dudar sobre mi cociente intelectual.

Por supuesto, no tengo un ordenador a mano, pero me comprometo a transcribir palabra por palabra lo que en mi cuaderno de mujer que promociona detergente se ha volcado.

Un saludo desde el pasillo de lejías, detergentes y productos de aseo masculino.

Sin más se despide: Robert Downey Jr

Juan Luis

¿Soy la única a la que le resulta desagradable la voz de Juan Luis guerra?
Bilirrubina, café, pecera... congestión nasal.
Este curro debe llegar a su fin o terminará con mi poca lucidez.

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor V

Amor es cuando te apetece hacer algo y no estás un rato buscando en la agenda del móvil para ver con quién lo haces o quién puede estar disponible.

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor IV

Amor es tirarse pedos en compañía (tira del dedo, cariño).

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor III

Amor significa despertarse después de haber salido, bebido y fumado y tener cojones a darle un beso a la persona que está al lado.

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor II

Amor es cuando no te da mucho asco ver a al otra persona desnuda.

10 octubre 2006

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor I

El amor es poder decir: Yo soy FliK, tú, cariño, eres Flak. Somos dos en un reloj y, mirándonos, tú podrás decir si ha llegado ya la hora de dormir.

Cartas desde el pasillo de droguería: Hambre Vs Ingenio

Se suele decir que el hambre agudiza el ingenio. No voy a decir que esto sea mentira, pero creo que lo agudiza mucho más el aburrimiento y/o la ociosidad.

Seguramente, Bill Gates no tenía hambre cuendo ideó Windows, pero sí que estaría aburrido, probablemente en un trabajo alienante.
Posiblemente, ahora mismo, yo sea una inventora en potencia. Un par de semanas más trabajando en este lugar que te vuelve loco y seguro que de mi cabeza surge el negocio del siglo.

Lo peor es que ya me estoy acostumbrando a esto. A la luz, a la gente con cara de nada, al ritmo lento que se adopta al caminar cuando vas arrastrando un carro de la compra, al olor enfermizo de la mezcla entre detergentes, lejías y perfumes que hay en mi pasillo (sí señores, es "mi pasillo").

En definitiva, ahora mismo soy como una bomba. No se sabe si en un par de semanas inventaré algo que solucione el problema del hambre en el mundo o me subiré al piso 12 de la facultad y me lío a disparar (recuerdo que tengo a tiro el Palacio de la Moncloa).

Se despide: Alienada.

Cartas desde el pasillo de droguería: Los famosos y la gente que se cree que tiene programas de humor ácido.

Hay periodistas (o lo que sea), que tienen programas de humor (o eso se creen ellos). Se pasan la vida haciendo un "humor corrosivo", metiendo gracietas por todas partes y abusando de ello.
Seguramente les gustaría hacer un humor mucho más inteligente, pero pobrecillos, el gran público no les entendería.
¿Verdad que lo que quereis es hacer un humor más inteligente?.
Pero... ¿verdad que teneis que poner el culo en pompa por la audiencia?

Y es que... al subir la audiencia y la pasta que ganan, baja la calidad del contenido humorístico, véase a nuestros queridos actores de la Hora Chanante en La Sexta, pero no les quiero meter en este saco, por motivos personales (hay que quererles).

Pues bien, esta gente no sólo pone el culo en pompa por la audiencia o haciendo publicidad ellos mismos en sus programas. No señor, donde más ponen el culo en pompa es con los famosos.
Vamos a poner un ejemplo "al azar": DAVID BISBAL.
Este chico es objeto de mofa y befa por parte de cualquier presentador graciosillo que se precie. Se ríen de él, critican su vida profesional, su atuendo, su música, etc, etc.
Pero... ¿qué pasa si Bisbal va a tu programa? (A parte de subir la audiencia, porque, claro, para poner el culo en pompa, hay que empezar por agacharse).

Yo os lo digo: pasa que le hacen la pelota. Bisbal pasa a ser un tío de puta madre y todo el mundo le sigue el rollo. Le saludan efusivamente, como hace él, le recuerdan que es majísimo...
Pero lo peor de todo, hacen eso que nos da vergüenza ajena a todos y que sólo ocurre con los concursantes de OT: De vez en cuando (varias veces durante la entrevista), meten ráfagas con su nuevo single y... Claro ¡Bisbal canta haciendo gorgoritos! (caso que también se da en Bustamente, y mucho, oiga).
¡¡Si, precisamente, es algo de lo más risible por parte de nuestros presentadores/humoristas!!
Se reirían si Bisbal hiciese eso en el programa de María Teresa Campos (por cierto, ¿dónde está?, ¿ha muerto ya?).
Pero si Bisbal hace eso en TU programa es porque es un tío cojonudo y super expontáneo.

Joder, Pablo Motos, pero si hasta imitaste la patadita de los cojones.
Y eso es lo que os mereceis todos (incluído el pobrecito Bisbal): Una buena patada en los cojones.

26 julio 2006

Pellado, finalista en los premios Necios

Y allí estaban todos los grupos de teatro que empezaban desde cero a hacer verdadero teatro. Venidos desde los más escondidos escondrijos de la fisionomía de España. Grupos divertidos, grupos serios, grupos de oficio, grupos de resistencia. Éramos todos los que estábamos y me consta que estábamos todos los que éramos. La gran final, el día que se va gestando desde un año antes. La gran Final Nacional de Teatro Necio. Una asociación que aúna los grupos de Teatro menos tradicionales.

Como todos los años, el grupo que llegara a a alzarse como grupo más necio del año no sólo llenaría la panza gratis y se embolsaría el premio (240€ en vales de comida, sí, sí, sólo se regala comida en TN) sino que además podría jactarse durante un año de contener la formación mejor preparada del Teatro Necio.

Hay que aclarar que el Teatro Necio, tal y como se concibió hace muchos años, trata de promover un teatro tan sencillo como distorsionado. Tan inteligente como idiota. Tan original como vetustamente válido. Recuerdo la primera reunión, en Barcebalejo (Soria), en mi jardín, rodeado de tantas caras desconocidas y a la vez tan feas. Qué feos somos los que hacemos teatro.

Teatro Pellado, un grupo de gente con tanta formación interpretativa que parece haberse pasado y simular la más boyante desactualización, no ha ganado. Competimos como nunca y nos quedamos a las puertas, como siempre.

Jamás podríamos hacerlo mejor así que orgullosos nos sentimos de quedar a la sombra de esos magos del ingenio, de esos dioses de la improvisación, de semejantes proezas derrochadoras de materia gris. Un gran abrazo a los miembros de Blasceta, los cántabros más grotescos comiendo torreznos que jamás pude conocer.

25 julio 2006

Azorada

Hay alguien que me importa mucho, que cada vez que me quiere ver seria, me pregunta cómo solucionaría el tema israelí. Ese alguien sabe perfectamente que me azoro con la respuesta, porque se agolpan en mi mente muchas ideas, muchos sucesos, muchas historias.
Y ahora la cosa está peor, y yo quería escribir algo para intentar solucionar, al menos en el terreno de las ideas, esta situación.
Sé que estos dos bandos no se pondrán de acuerdo, son demasiados ataques, demasiada sangre de uno y otro lado.
No es que yo quiera escribir esto intentando "construir un mundo mejor", eso me parece una idea ñoña e infantil (aunque muchas veces los niños tienen más razón que nadie en este tipo de cosas, suelen ver lo lógico y lo fácil).
A lo que voy es a lo siguiente: es posible que no se pueda llegar a ningún acuerdo político o territorial, ni siquiera uno en que cesasen los ataques, pero... ¿No podría haber un acuerdo de no matar seres humanos?.
Ya se sabe que el asesinato es algo ilegal, por supuesto. Pero en las guerras es algo que está ahí, como también lo está en los actos terroristas. ¿No se les podría decir: señores, no se pongan de acuerdo si no quieren, pero dejen de matar?.
Que hablen todo lo que tengan que hablar, que se ataquen, que lo solucionen como puedan o como quieran. Pero cuando la muerte es un aspecto del día a día, carece de sentido. Ya no nos sorprendemos por ello, ya es algo normal. Si quieren llamar la atención, que lo hagan de otra forma. Se podrían evitar muchas tragedias.
Si alguien lee esto pensará que soy una gilipollas, seguramente. ¿Y esta tía?. ¿Una guerra sin muertes?, ¿de qué va?, ¿no sería mejor que no hubiese guerras, directamente?.

Creo que las guerras, no se pueden evitar, hoy en día. Es triste, pero es así. Lo que creo que si se pueden evitar son las muertes. Sólo que...¿con qué amenazas a alguien para prohibir que mate?, ¿con su propia muerte?. Sería la pescadilla que se muerde la cola, además de poner en tela de juicio la ética del que prohíbe.
Entonces...¿cómo?, ¿con algo peor?... A nadie le importa matar, no será castigado. Pero, ¿quiénes somos nosotros para castigar?.
Un filósofo diría que lo ideal sería que cada uno fuese responsable de sus actos, que tuviese unos valores morales y actuase en consecuencia.
Pero ahí estamos, cada uno tiene sus propios valores morales, ¿o estos se pierden en la guerra?. Imagino que en una situación bélica las prioridades cambian. Lo importante es que los tuyos sigan vivos. Y aquí llegamos a una idea interesante.
Si lo importante es que los tuyos sigan vivos... Para un padre, lo importante será que siga viva su familia, pero... para el presidente de un país... Lo importante será que sigan vivos los ciudadanos de ese país, ¿no?. ¿No debería ser esa la prioridad de cualquier presidente a la hora de negociar o de meterse en berenjenales, que los suyos sigan vivos?.

Ahí es donde quiero llegar, se pueden evitar las muertes. Todo es un lío enorme, pero... Se debería intentar seguir vivo, no matar.

11 julio 2006

Tripas

A aquella chica se le estaban saliendo las tripas. Nadie se acercó, sólo algunos perros, ya que por su condición de animales, carecían de prejuicios o vergüenzas. Allí se quedaron los perros comiendo las jugosas tripas de la muchacha. ¡¿Qué iba a hacer ella?!, al fin y al cabo, fueron los únicos que se habían acercado hasta donde estaba, así que decidió relajarse e intentar dormir.