26 octubre 2006

Las personas mayores

Ante todo, he de decir que me declaro seguidora de este colectivo, cual grouppie setentera.
Es un grupo tan variado, con tantas peculiaridades... Desde luego, yo estoy deseando llegar a la tercera edad para poder hacer cosas raras y que a nadie le extrañe, todo lo contrario, me mirarán con ojos entornados y llenos de cariño.

Y en cuento una mujer se vuelve abuela... No sólo es la abuela de sus nietos, sino de todo el mundo. Se vuelve una abuela, así, en general. ¿Ustedes no han tenido una "abuela del barrio"?.
Yo sí y es realmente un ser encantador.

Claro que no todas las abuelas son como estas. Las hay raras, malas y... Las peores: las raras, malas, desconfiadas y miedosas. Mujeres que te empujan por la calle si estás en su camino, sin pedir disculpas, sin levantar la mirada (tampoco ellas miran por donde van). Mujeres que se cruzan con un joven y aprietan el bolso contra sí mismas.
¿No han escuchado ustedes nunca la expresiçón "tengo más miedo que siete viejas"?.
Pues ahí lo tienen. Probablemente serán seres muy resentidos con la sociedad.

¡Y la sociedad con ustedes, oiga!

Hay que joderse, menudos empujones. No sé por qué coño tienen miedo, con la fuerza que tienen las cabronas.

Otro rasgo que caracteriza a las personas mayores es que hablan en voz alta. Es decir: no se guardan ningín comentario para sí mismos.
La típica situación se da en los transportes públicos. La persona mayor en cuestión hace algún comentario y ahí estás tú, sin saber qué hacer o decir, porque no sabes si está hablando consigo misma o contigo.
¡¿Qué haces!?
Si le contestas y está hablando consigo mismo, se lo puede tomar como una falta de respeto y regañarnos por meternos en su mundo.
Si no contestamos y les dejamos a su rollo, puede ser peor, porque puede poner nuestra educación en entredicho, regañándonos delante de todo el mundo, mientras asegura que los jóvenes de su época tenían más respeto por las personas mayores y que contestaban cuando se les hablaba.
(A todo esto, medio vagón de metro te está mirando con mala cara, incluso increpándote, porque has tenido una falta de educación con una persona mayor, o eso se creen ellos).
Claro, la palabra de un venerable anciano... Va a misa en un juicio popular. En otro tipo de juicios no se les tiene tan en cuenta. Según el interés de quién acusa y quén defiende.

Pese a todo esto, yo sigo habland con todas las personas mayores que se paran a charlar conmigo (rasgo de mi personalidad que odié hace dos fines de semana en Lerma, pueblo delq ue creí que no saldría nunca, pero conocí al chatarrero de burgos más rico de toda Valencia, ahí es nada).

Las perspnas mayores me siguen pareciendo entrañables y enormemente respetables, aunque cuando están en una piscina y se desplazan, parece que se van deshaciendo, como si fuesen soltando pequeñas partes de sí mismos. Momento en el cual, no te apetece nadar cerca.

¡Ah! La tercera edad, ese gran grupo social. Desde aquí, insto a cualquiera que lea esto a ver de forma diferente a este colectivo. Ya que mucha gente sólo se acuerda de elos cuando tiene que pagar impuestos o porque les hace gracia sus viajes del Imserso.
Pues bien, a toda esa gente, simplemente recordarles que, sin ellos, ninguno de nosotros estaríamos aquí ni tendríamos las cosas que tenemos, ni podríamos disfrutar de aspectos de nuestras vidas que pueden pasar desapercibidos por lo cotidiano, pero no por lo necesario.

Un beso enorme para mis abuelos.

La mañana

Maldito momento del día en que nos arrancan a golpe de pitidos de nuestros sueños. Horas intempestivas y desagradables. En la cama se estaba tan bien...
Ese momento, probablemente solo lo conozcamos nosotros, las clases medias y bajas. ¿Sabrá una persona rica que en invierno, si te despiertas a las 6 de la mañana, aún es de noche?. (Y a las 7 y a las 8).

Siempre suena el despertador en el mejor momento de un sueño. ¿Sabrá el cuerpo esto?. Porque yo ya me estoy empezando a mosquear, no hay noche que no se me joda un sueño por culpa del despertador, y siempre en el momento culminante.

Y todo para llegar con tiempo de sobra a la facultad y poder escribir estas mierdas. Y es que si vengo en transporte público, llego casi una hora tarde. Y si vengo a Madrid con mi madre, llego casi hora y media antes.

¿Ven el bloqueo mental al que me somete este madrugón?. Yo que me había metido en el aula de informática para sacar algo de provecho. al final sólo puedo ofrecer esto. Una pena.

20 octubre 2006

La orquesta

Los gusanos comenzaron a trepar los cuerpos sin vida de los generales. Los sargentos reían y brindaban sin ser conscientes de que los cabos les apuntaban con sus armas.
Mientras tanto. Muchos hijos de la gran puta reclamaban un título más honroso. El hecho de que sus madres fueran tan concupiscentes como sus padres no daba derecho, según su opinión, a ser señalados bajo tal estigma.
Pasaron los días y los ciegos continuaron sin ver. Algún sordo recobró el sentido de la audición, pero la radio fórmula le abofeteo la nueva realidad.
Comer y beber lo seguiría haciendo toda la población varias veces al día, pero el semblante ya no era el mismo. Ahora el pan se pedía de malos modos y en el sabor de la carne no se distinguía ningún olor hormonal.
Un éxito, sostenían los nuevos de siempre.

16 octubre 2006

El OMNF/ARGH'06, llenazo y cohetes

Tras un fugaz viaje a tierras cántabras, el teatro ha hecho del fin de semana la más infecta de las travesuras adultas.


Blasceta, el grupo de teatro de colorines tirando a gris ha acogido el Otoño de Moda Necio Féstival (OMNF/ARGH). El lugar escogido fue el palacio de Gómez del Corro, en Beranga. Los dueños de la finca nos cedieron con mucho gusto y sin saberlo una zona de sus explotaciones ganaderas. Con vacas como público más selecto dio comienzo la primera prueba del Concurso Nacional de Teatro Necio.
Recordamos que en la final de Teatro Necio 2005/2006 fue Blasceta los que se alzaron con los vales de comida, y como ganadores que fueron, dieron comienzo en sus tierras al nuevo curso.

Por la mañana las obras traídas de casa hicieron las delicias de los allí presentes. Teatro Pellado acudió a la cita con “Ansias de remate”, una obra absolutamente subnormal escrita por un señor feísimo llamado Airos y perpetrado con dos cojones, todo sea dicho, por todos los que formamos parte de Pellado. Destacó y ganó “Las caderas de California” una obra regresiva de danza que fundió humor y devastación, traída desde Barcelona por el colectivo Cant i mplora. Un grupo femenino de teatro y danza que sugieren siempre la opción más engorrosa.

Después del cocido montañés de rigor, vino lo que todos esperábamos, la gran algarabía del sinsentido, la búsqueda del guión inexistente, las apariciones de dios sobre el escenario: La Improvisación Necia. A esto había venido Teatro Pellado, al movimiento cerebral improvisado. Durante más de 4 horas los grupos allí presentes rindieron culto al fondo y a la forma. Ganador de la tarde: Blasceta.

Mucha expectación levantó ExtraAcción, un grupo de descerebrados extremeños que se unen al Teatro Necio. Los conocimos hace dos años en Zamora y este año se incorporan a la competición aunque no vayan a presidir Jornada Necia durante el año.

Próxima parada: Barcebalejo. En Soria no nos gana ni dios. Repito. Ni dios.

11 octubre 2006

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor VI

El amor se da cuando alguien no te molesta demasiado a la hora de ver una pelicula.

Banderas

Buenas noches, queridos lectores.
Me gustaría hablarles de un tema que me ha dejado un buen rato pensando mientras venía en el autobús.
Debido a mi necesidad de pernoctar en la sierra madrileña, a la carencia de carnet de conducir (jamás escribiré "carné") y de coche, me veo obligada a pasar por varios pueblos antes de llegar a mi casa.
Pues bien, alguno de estos puebos se encuentra en fiestas y...¿qué es lo que nos encontramos en ellos como símbolo inequívoco de fiesta?. Banderitas colgadas de lado a lado de la calle.
Estas mismas banderitas son las que me han tenido pensando durante el resto del camino.

Vamos a ver: ¿Dónde se fabrican?.
Porque me consta que no siempre son las mismas, algunos años las ponen nuevecitas (aunque nunca las quiten).
Yo me imagino que la fábrica estará en algún pueblecito de Valencia, lugar donde son muy dados a las fiestas.
¿No se imaginan ustedes que debe haber pueblos enteros de la comunidad Valenciana que se dediquen a fabricar banderitas, fuegos artificiales, petardos, el pulpo, los coches de choque...?.

Me pregunto si, poco antes de que lleguen las fiestas, el alcalde le diga al teniente alcalde de Villaserena del Olmo Seco: Tomás, llama al la fábrica 8que se llamará FIESTESA), se nos han acabado las banderitas.

Esas banderas han marcado nuestra infancia, pero... ¿Se han fijado en que no están todas?.
Sólo vemos Japón, España, Francia, Italia, EE.UU., Gran Bretaña y poco más.
Y yo me pregunto: igual que en la OTAN, son sus mismos miembros quienes deciden quiénes entran... ¿quién decide cuáles son las bandereas que pueden lucir en Villanueva del Pardillo?
¿Por qué están dispuestas en ese orden y no en otro?. ¿Por qué la bandera de ghana no puede embellecer las calles de Cerezo de Abajo?.
En serio, ¡¿quién ha decidido eso?!.

Y si quitan las luces de las fiestas (para volver a ponerlas en Navidad), ¿por qué no quitan también las banderitas?. Esas no, esas las dejan hasta que quedan reducidas a tristes colgajos de loque una vez fue una flamante bandera de plástico de Japón o Italia, la cual anunciaba la plenitud de las fiestas de una hermosa villa.

¿Quién no ha escuchado en las fiestas de algún pueblo a un padre enumerando las banderas a su hijo pequeño?

- Y esa... ¿cuál es, papá?
- Uy, pues esa no lo sé.

Y es que el conocimiento de banderas del padre medio español se limita a las que cuelgan de las calles festivas y a las de los países que se han enfrentado directamente contra España en un mundial de fútbol.

Piensen en ello y, si se les ocurre algo, no se lo callen, vomítenlo como lo he hecho yo.

Y si no les ha gustado, tengan en cuenta que no lo estoy escribiendo en una situación idílica, como la de esos escritores que fuman en pipa mientras al otro lado de la ventana llueve en Berlín.
No, amigos, yo me encuentro en un angustioso centro comercial, con una luz que vuelve loco, promocionando un detergente industrial altamente tóxico y tocada con una gorra que hace dudar sobre mi cociente intelectual.

Por supuesto, no tengo un ordenador a mano, pero me comprometo a transcribir palabra por palabra lo que en mi cuaderno de mujer que promociona detergente se ha volcado.

Un saludo desde el pasillo de lejías, detergentes y productos de aseo masculino.

Sin más se despide: Robert Downey Jr

Juan Luis

¿Soy la única a la que le resulta desagradable la voz de Juan Luis guerra?
Bilirrubina, café, pecera... congestión nasal.
Este curro debe llegar a su fin o terminará con mi poca lucidez.

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor V

Amor es cuando te apetece hacer algo y no estás un rato buscando en la agenda del móvil para ver con quién lo haces o quién puede estar disponible.

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor IV

Amor es tirarse pedos en compañía (tira del dedo, cariño).

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor III

Amor significa despertarse después de haber salido, bebido y fumado y tener cojones a darle un beso a la persona que está al lado.

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor II

Amor es cuando no te da mucho asco ver a al otra persona desnuda.

10 octubre 2006

Cartas desde el pasillo de droguería: El amor I

El amor es poder decir: Yo soy FliK, tú, cariño, eres Flak. Somos dos en un reloj y, mirándonos, tú podrás decir si ha llegado ya la hora de dormir.

Cartas desde el pasillo de droguería: Hambre Vs Ingenio

Se suele decir que el hambre agudiza el ingenio. No voy a decir que esto sea mentira, pero creo que lo agudiza mucho más el aburrimiento y/o la ociosidad.

Seguramente, Bill Gates no tenía hambre cuendo ideó Windows, pero sí que estaría aburrido, probablemente en un trabajo alienante.
Posiblemente, ahora mismo, yo sea una inventora en potencia. Un par de semanas más trabajando en este lugar que te vuelve loco y seguro que de mi cabeza surge el negocio del siglo.

Lo peor es que ya me estoy acostumbrando a esto. A la luz, a la gente con cara de nada, al ritmo lento que se adopta al caminar cuando vas arrastrando un carro de la compra, al olor enfermizo de la mezcla entre detergentes, lejías y perfumes que hay en mi pasillo (sí señores, es "mi pasillo").

En definitiva, ahora mismo soy como una bomba. No se sabe si en un par de semanas inventaré algo que solucione el problema del hambre en el mundo o me subiré al piso 12 de la facultad y me lío a disparar (recuerdo que tengo a tiro el Palacio de la Moncloa).

Se despide: Alienada.

Cartas desde el pasillo de droguería: Los famosos y la gente que se cree que tiene programas de humor ácido.

Hay periodistas (o lo que sea), que tienen programas de humor (o eso se creen ellos). Se pasan la vida haciendo un "humor corrosivo", metiendo gracietas por todas partes y abusando de ello.
Seguramente les gustaría hacer un humor mucho más inteligente, pero pobrecillos, el gran público no les entendería.
¿Verdad que lo que quereis es hacer un humor más inteligente?.
Pero... ¿verdad que teneis que poner el culo en pompa por la audiencia?

Y es que... al subir la audiencia y la pasta que ganan, baja la calidad del contenido humorístico, véase a nuestros queridos actores de la Hora Chanante en La Sexta, pero no les quiero meter en este saco, por motivos personales (hay que quererles).

Pues bien, esta gente no sólo pone el culo en pompa por la audiencia o haciendo publicidad ellos mismos en sus programas. No señor, donde más ponen el culo en pompa es con los famosos.
Vamos a poner un ejemplo "al azar": DAVID BISBAL.
Este chico es objeto de mofa y befa por parte de cualquier presentador graciosillo que se precie. Se ríen de él, critican su vida profesional, su atuendo, su música, etc, etc.
Pero... ¿qué pasa si Bisbal va a tu programa? (A parte de subir la audiencia, porque, claro, para poner el culo en pompa, hay que empezar por agacharse).

Yo os lo digo: pasa que le hacen la pelota. Bisbal pasa a ser un tío de puta madre y todo el mundo le sigue el rollo. Le saludan efusivamente, como hace él, le recuerdan que es majísimo...
Pero lo peor de todo, hacen eso que nos da vergüenza ajena a todos y que sólo ocurre con los concursantes de OT: De vez en cuando (varias veces durante la entrevista), meten ráfagas con su nuevo single y... Claro ¡Bisbal canta haciendo gorgoritos! (caso que también se da en Bustamente, y mucho, oiga).
¡¡Si, precisamente, es algo de lo más risible por parte de nuestros presentadores/humoristas!!
Se reirían si Bisbal hiciese eso en el programa de María Teresa Campos (por cierto, ¿dónde está?, ¿ha muerto ya?).
Pero si Bisbal hace eso en TU programa es porque es un tío cojonudo y super expontáneo.

Joder, Pablo Motos, pero si hasta imitaste la patadita de los cojones.
Y eso es lo que os mereceis todos (incluído el pobrecito Bisbal): Una buena patada en los cojones.

26 julio 2006

Pellado, finalista en los premios Necios

Y allí estaban todos los grupos de teatro que empezaban desde cero a hacer verdadero teatro. Venidos desde los más escondidos escondrijos de la fisionomía de España. Grupos divertidos, grupos serios, grupos de oficio, grupos de resistencia. Éramos todos los que estábamos y me consta que estábamos todos los que éramos. La gran final, el día que se va gestando desde un año antes. La gran Final Nacional de Teatro Necio. Una asociación que aúna los grupos de Teatro menos tradicionales.

Como todos los años, el grupo que llegara a a alzarse como grupo más necio del año no sólo llenaría la panza gratis y se embolsaría el premio (240€ en vales de comida, sí, sí, sólo se regala comida en TN) sino que además podría jactarse durante un año de contener la formación mejor preparada del Teatro Necio.

Hay que aclarar que el Teatro Necio, tal y como se concibió hace muchos años, trata de promover un teatro tan sencillo como distorsionado. Tan inteligente como idiota. Tan original como vetustamente válido. Recuerdo la primera reunión, en Barcebalejo (Soria), en mi jardín, rodeado de tantas caras desconocidas y a la vez tan feas. Qué feos somos los que hacemos teatro.

Teatro Pellado, un grupo de gente con tanta formación interpretativa que parece haberse pasado y simular la más boyante desactualización, no ha ganado. Competimos como nunca y nos quedamos a las puertas, como siempre.

Jamás podríamos hacerlo mejor así que orgullosos nos sentimos de quedar a la sombra de esos magos del ingenio, de esos dioses de la improvisación, de semejantes proezas derrochadoras de materia gris. Un gran abrazo a los miembros de Blasceta, los cántabros más grotescos comiendo torreznos que jamás pude conocer.

25 julio 2006

Azorada

Hay alguien que me importa mucho, que cada vez que me quiere ver seria, me pregunta cómo solucionaría el tema israelí. Ese alguien sabe perfectamente que me azoro con la respuesta, porque se agolpan en mi mente muchas ideas, muchos sucesos, muchas historias.
Y ahora la cosa está peor, y yo quería escribir algo para intentar solucionar, al menos en el terreno de las ideas, esta situación.
Sé que estos dos bandos no se pondrán de acuerdo, son demasiados ataques, demasiada sangre de uno y otro lado.
No es que yo quiera escribir esto intentando "construir un mundo mejor", eso me parece una idea ñoña e infantil (aunque muchas veces los niños tienen más razón que nadie en este tipo de cosas, suelen ver lo lógico y lo fácil).
A lo que voy es a lo siguiente: es posible que no se pueda llegar a ningún acuerdo político o territorial, ni siquiera uno en que cesasen los ataques, pero... ¿No podría haber un acuerdo de no matar seres humanos?.
Ya se sabe que el asesinato es algo ilegal, por supuesto. Pero en las guerras es algo que está ahí, como también lo está en los actos terroristas. ¿No se les podría decir: señores, no se pongan de acuerdo si no quieren, pero dejen de matar?.
Que hablen todo lo que tengan que hablar, que se ataquen, que lo solucionen como puedan o como quieran. Pero cuando la muerte es un aspecto del día a día, carece de sentido. Ya no nos sorprendemos por ello, ya es algo normal. Si quieren llamar la atención, que lo hagan de otra forma. Se podrían evitar muchas tragedias.
Si alguien lee esto pensará que soy una gilipollas, seguramente. ¿Y esta tía?. ¿Una guerra sin muertes?, ¿de qué va?, ¿no sería mejor que no hubiese guerras, directamente?.

Creo que las guerras, no se pueden evitar, hoy en día. Es triste, pero es así. Lo que creo que si se pueden evitar son las muertes. Sólo que...¿con qué amenazas a alguien para prohibir que mate?, ¿con su propia muerte?. Sería la pescadilla que se muerde la cola, además de poner en tela de juicio la ética del que prohíbe.
Entonces...¿cómo?, ¿con algo peor?... A nadie le importa matar, no será castigado. Pero, ¿quiénes somos nosotros para castigar?.
Un filósofo diría que lo ideal sería que cada uno fuese responsable de sus actos, que tuviese unos valores morales y actuase en consecuencia.
Pero ahí estamos, cada uno tiene sus propios valores morales, ¿o estos se pierden en la guerra?. Imagino que en una situación bélica las prioridades cambian. Lo importante es que los tuyos sigan vivos. Y aquí llegamos a una idea interesante.
Si lo importante es que los tuyos sigan vivos... Para un padre, lo importante será que siga viva su familia, pero... para el presidente de un país... Lo importante será que sigan vivos los ciudadanos de ese país, ¿no?. ¿No debería ser esa la prioridad de cualquier presidente a la hora de negociar o de meterse en berenjenales, que los suyos sigan vivos?.

Ahí es donde quiero llegar, se pueden evitar las muertes. Todo es un lío enorme, pero... Se debería intentar seguir vivo, no matar.

11 julio 2006

Tripas

A aquella chica se le estaban saliendo las tripas. Nadie se acercó, sólo algunos perros, ya que por su condición de animales, carecían de prejuicios o vergüenzas. Allí se quedaron los perros comiendo las jugosas tripas de la muchacha. ¡¿Qué iba a hacer ella?!, al fin y al cabo, fueron los únicos que se habían acercado hasta donde estaba, así que decidió relajarse e intentar dormir.

29 mayo 2006

...Y no me contestes

Las madres son seres formidables, pero a veces pueden ser realmente incomprensibles, como los líquidos. Una madre es la persona supuesta para presentar a su hijo al mundo, para sacarlo de sus entrañas y exclamar: “Querido mundo, este es mi hijo, en unos años te lo dejo suelto”. Y son esos años en los que la madre tratará de enseñarle, de darle amor, de darle unos valores. De criarle.

Entonces, ¿por qué está tan extendida la frase: “Y no me contestes”? Estudiando la frasecita, se trata de un “acata, hijo” pero en plan eufemismo. Ahora bien, no creo que sea un buen eufemismo. Que la madre, harta y desesperada, exclame “acata, hijo” me parece mucho más suave que “y no me contestes”.

Diciendo “y no me contestes” no sólo está negando la libertad de expresión al querido chaval. No sólo está desorientándole haciéndole creer que en los diálogos no se ha de responder a una madre. No sólo está dinamitando la tierna comunicación madre-hijo. Está asumiendo que lo que el inexperto infante vaya a decir, sea lo que sea: a) No le interesa lo más mínimo, y b) La va a cagar.

Es muy duro. Eres un niño y desde pequeño ya te están dejando claro que digas lo que digas la vas a cagar. ¡Qué impotencia! No puedes hablar. Te tienes que callar y como se te ocurra abrir la boca vas a sufrir. ¡¿Qué es esto?! Nuestro querido mocoso ya puede querer pedir perdón, o intentar explicarle a su madre sus razones. No puede responder. Su madre ha decidido que tiene la última palabra. Las madres creen que ser personas maduras les confiere infalibilidad. Es terrible. Podríamos argumentar que la madre, en ese momento, se encuentra en estado de máximo agobio. Que está cegada por el enfado, pero eso nunca debería servir como excusa, y mucho menos tratándose de su hijo.

Madres del mundo, abogando por la sana educación de sus retoños, quiero pedirles que depongan esa actitud. Sus hijos pueden enseñarles la manera de llegar a ellos. Su niño podrá intentar engañarla e incluso podrá usar la infalible pataleta poniendo a prueba su autoridad, pero han de saberse más listas que él. No pierdan la calma y, por lo que más quieran, no les vuelvan a decir “y no me contestes”.

¡Señora, por favor!

"¡Señora!... ¡¡Por favor!!"
¿Una frase? ¿Una frase sin más? No. Un "señora, por favor" es la más brillante demostración de la impotencia. Un quejido de frustración ante el más absoluto atropello. Este atropello es el de las mujeres haciendo uso del arma más poderosa de la sociedad: ser UNA SEÑORA.
Desde este humilde reducto de nuestra civilización, nos disponemos a hacer acopio de todos los atropellos que continuamente nos invaden.
Porque la pregunta que se nos viene a la mente a diario empieza a horadarnos la cabeza: ¿Qué necesidad había, cojones?