Lo bueno que tiene estudiar en el ordenador y tener que buscar imágenes de arte en la red es que, a veces, te encuentras con cosas interesantes. Sin ir más lejos, el otro día estaba buscando alguna imagen del Tempietto de San Pietro in Montorio del arquitecto Bramante (por mucho que se tenga la imagen en la cabeza, algunas estudiantes somos pijoteras y nos gusta tener todo un muestrario en el ordenador perfectamente colocado de forma acorde con los propios apuntes).
En fin, que encontré un blog que me ha gustado y me sorprendí bastante al ver de quién era.
Este es el blog, recomendado queda.
Sigo estudiando...
30 mayo 2007
24 mayo 2007
Ya... Ya...

Ya sé que no debería tener un blog si no lo actualizo de una manera asidua. Para dos personas que me leían ya se habrán cansado de mí (bueno, con suerte igual una no). En fin, que esto de escribir es un sindiós (o un without god según se mire). La razón del abandono del blog se debe a ocupaciones diversas que surgen de dónde menos te lo esperas, pero actualmente, la razón es tener todo el hocico metido entre libros y apuntes (que no tienen mi letra).
Los exámenes se acercan y viene la época más asquerosa del año, no entiendo pr qué sigue funcionando este sistema anticuado de evaluar a los estudiantes. Si está demostrado que lo pasamos como el culo.
En fin, les invito a idear alguna forma nueva de medir los conocimientos estudiantiles para no tener que pasar por estos malos tragos cada 4 meses.
Gracias.
Ya... Ya... Ya voy, ya sigo estudiando, joé.
25 marzo 2007
La simia
21 marzo 2007
PC LIFE

Envidio la vida de mi ordenador. Tener un antivirus para estar a salvo de las cosas pochas, colgarme si veo que me están dando mucha caña y quedarme con la mirada perdida, medio embobada (y que la gente comprenda que en ese momento ya no puedo hacer nada más).
También envidio el poder del formateo, quedar como nueva, que me den una nueva vida.
Pero sobre todo envidio el reinicio, empezar de cero si todo va mal. Borrón y cuenta nueva.
Aunque, quizá lo más mágico y lo que más me gustaría tener en la vida real es esa función que tienen los ordenadores de que su estado vuelva a ser el que era en una fecha anterior elegida por nosotros.
¡Dios, cómo me gustaría poder tener eso en mi vida!
14 marzo 2007
Entierros made in USA.
¿Por qué en las películas y cómics americanos siempre llueve en los entierros?.
Supongo que no seré la única que se ha dado cuenta.
No sé si en el manual de la escuela de Hollywood se ha pactado esto como un recurso dramático.
¿Será que lo hacen así realmente en EEUU?
¿Será que en realidad siempre llueve cuando entierran al alguien?.
¿Serán más listos que nosotros y esperan a que llueva para enterrar a sus difuntos? De esta manera pueden aprovechar que la tierra está más blandita y les cuesta menos hacer el agujero.
Quiero respuestas y las quiero ahora.
Mejor dos que uno.
Un día se abrazaron y, en ese abrazo, estaban encerradas tantas cosas como en una cárcel brasileña.
Después de aquello, el espacio que existía entre sus cuerpos se fue haciendo cada vez más pequeño y sus vidas se fueron uniendo, pero aún se podían distinguir.
Es curioso pensar que entre esas dos personas existía aquél espacio. Un espacio en el que cada vez era más pequeño, pero donde poco a poco iban cabiendo más cosas. Las que se quedaban fuera, probablemente no merecían la pena.
A veces parece que nuestras vidas son cables, cada uno de un color diferente, y que quien está detrás de todo esto es el Gran Electricista. En muchos escritos a Dios se le llama el Gran Arquitecto, porque fue quien diseñó el mundo. Bueno, es una idea. Yo prefiero pensar que es un electricista. Se puede ver la vida de cada uno siguiendo su cable. Ver como se une, durante mucho tiempo, a cables de otros colores: amigos, familiares... Con estos, podemos ir paralelamente durante años.
Otras veces nos tocamos en un único punto, nos separamos increíblemente de otro cable, nos hacemos un pequeño nudo antes de seguir cada uno por su lado.
Pero el gran electricista conoce todos los cables desde que salieron de... (no lo sabemos) y, un buen día, juega con ellos, y se le ocurre empezar a entrelazar dos cables. Cada día les da una vuelta más, hasta que ya no se sabe donde empieza uno y dónde acaba el otro. Hasta que sus colores casi podrían conformar una nueva tonalidad.
El Gran electricista hace que salgan chispas, es el responsable de que el cable se queme o que aguante enrollado años, décadas, siglos...
El caso es que, volviendo a nuestra historia.... Ella lo notó en aquél abrazo. No era el primero, pero fue dirferente a todos los demás. Fue diferente a todo lo que ella había conocido hasta ese momento. Ella no sabía que podía sentir esas cosas. Y todo aquello estaba encerrado en un abrazo.
Y en ese momento lo supo: Ya no hay marcha atrás.
Estaba perdida, no podía hacer nada, no podía escapar. Se quedaría atrapada para diempre en aquél abrazo, para bien o para mal. Le daba igual cómo pudiesen salir las cosas. No era exigente. Sólo deseaba volver a sentir algo así alguna vez en la vida. Fue como una droga. Quería volver a sentir aquél abrazo.
No os hagais ilusiones. Ese momento no se repitió, aunque ella quedó atrapada igualmente.
Después de aquello vinieron otras sensaciones totalmente nuevas. Había momentos que dolían hasta exprimirla el corazón, otros que la hacían ser la mujer más feliz del mundo. Lo importante es que, todos y cada uno de esos momentos le hacían sentirse realmente viva.
El dolor se quedaba durante mucho tiempo a su lado y ella le saludaba todas las mañanas con una sonrisa, porque había aprendido a vivir con este nuevo compañero de piso que, en tantas ocasiones no le dejaba dormir.
El placer era más fugaz, como esas personas especiales que conoces una noche en la que te ríes hasta que te duele la cara y comperten contigo un momento.
Pero no todo era como esto. Con él descubrió un placer que iba mucho más allá. Un placer que siempre estaba allí y que le acompañaba siempre. Aquél placer era capaz de transmitirle una tranquilidad sólo comparable con el sonido de las estrellas.
Y todo esto, sólo había alguien que se lo podía dar: él.
Desde el abrazo, ella supo que no habá habido nadie antes y temió, porque no habría nadie después. Pero sabía que todo, todo, valdría la pena por probar aquello, aunque sólo fuese un día.
Aunque, hay días que pueden marcarte toda la vida (y noches que hace que tu existencia se dé la vuelta).
A veces, sólo basta con unos dibujos animados y unir el cable del ratón con el del teclado.
Unos días ella dormía cabeza abajo, otros días no dormía. Le salían raíces de esperar, a pesar de que ella no quería echarlas en aquél lugar. Ella sentía que también quería marcharse y vivir más. Volar muy muy lejos.
A pesar de todo esto... Si le hubiesen regalado otra vida, la hubiese vivido con él.
Puertas giratorias.
12 marzo 2007
Cosechando...
Acababa de amanecer y Pablo se disponía a seguir su rutina de todas las mañanas: darle un beso a su mujer, desayunar juntos y salir en seguida a trabajar en el huerto para, más tarde, pasear con su rebaño, para que pudiese comer un alimento más fresco que el que había cerca de su casa.
Pablo cuidó con primor su cosecha y paseo junto a su ganado cuidando con cariño a cada animal. Era una buena mañana en la pecera, este año la cosecha de algas sería exquisita y el rebaño estaba compuesto por verdaderos peces campeones (puede que alguno pudiese ganar algún premio en la feria).
Después de tanto tiempo, de tanto trabajo, esfuerzo y mimo... todo daba su fruto.
En ningún lugar se vivía como en la pecera.
Pablo cuidó con primor su cosecha y paseo junto a su ganado cuidando con cariño a cada animal. Era una buena mañana en la pecera, este año la cosecha de algas sería exquisita y el rebaño estaba compuesto por verdaderos peces campeones (puede que alguno pudiese ganar algún premio en la feria).
Después de tanto tiempo, de tanto trabajo, esfuerzo y mimo... todo daba su fruto.
En ningún lugar se vivía como en la pecera.
Adidas es puro teatro.
¿No les llama la atención el nombre que tienen ahora los teatros de Madrid?. A mí me llega hasta a preocupar. Resulta que ahora tenemos el Teatro Movistar y el Teatro Hagen Dasz (no sé cómo se escribe, tampoco me esforzaré en descubrirlo) en plena Gran Vía de Madrid. Y lo que era la Sala Arena, ahora es la Sala Heineken.
Es que me da como grimilla. Es posible incluso que estas empresas estén haciendo una buena acción por esos teatros, lo mismo estaban a punto de ser demolidos, pero... ¿No pueden mantenerles el nombre?, ¿qué les cuesta?. Con lo bonito que es escuchar: Teatro Apolo, Maravillas, María Guerrero...
Pero decir Teatro Hagen Dasz me chirría los oídos. ¿Se imaginan el Teatro Starbucks o el María Fontaneda? (este último, por lo menos, parecería el nombre de una actriz).
En fin, todo pasa y todo cambia. Probablemente, si viajamos a EEUU ya podamos encontrar alguna "Biblioteca Schwarzenneger" (algún día les hablaré sobre los vaticinios en las películas de ciencia ficción americana).
Teatro María Guerrero suena bonito, Teatro Hagen Dasz suena a cachondeo.
Gracias por leer.
Es que me da como grimilla. Es posible incluso que estas empresas estén haciendo una buena acción por esos teatros, lo mismo estaban a punto de ser demolidos, pero... ¿No pueden mantenerles el nombre?, ¿qué les cuesta?. Con lo bonito que es escuchar: Teatro Apolo, Maravillas, María Guerrero...
Pero decir Teatro Hagen Dasz me chirría los oídos. ¿Se imaginan el Teatro Starbucks o el María Fontaneda? (este último, por lo menos, parecería el nombre de una actriz).
En fin, todo pasa y todo cambia. Probablemente, si viajamos a EEUU ya podamos encontrar alguna "Biblioteca Schwarzenneger" (algún día les hablaré sobre los vaticinios en las películas de ciencia ficción americana).
Teatro María Guerrero suena bonito, Teatro Hagen Dasz suena a cachondeo.
Gracias por leer.
Adiós pongo por escrito.
La gente suele hacer cartas de despedida.
Despedida... ¿para qué?. Si de verdad quisieses irte te despedirías en persona y te irías. Lo de la carta es porque quieres quedarte, quieres que te retengamos, porque eres un cobarde para irte y para despedirte.
No me escribas cartas y vete.
Esto no es una carta de despedida.
Despedida... ¿para qué?. Si de verdad quisieses irte te despedirías en persona y te irías. Lo de la carta es porque quieres quedarte, quieres que te retengamos, porque eres un cobarde para irte y para despedirte.
No me escribas cartas y vete.
Esto no es una carta de despedida.
01 febrero 2007
Tengo la cabeza embotada de tanto estudiar
Edelmiro: ¿Sabes cuál es el animal que es dos veces animal?
Pasquiano: No, la verdad es que no, Edelmiro. Llevo un rato pensando y... nada. Y mira que soy un tipo imaginativo y que me las sé todas, pero aquí me has pillao.
Edelmiro: La verdad es que eres un tipo bastante espabilao, y por ello te quiero y te admiro, Pasquiano.
Pasquiano: Hombre Edelmiro... No esperaba eso, ¡venga un abrazo!.
Edelmiro: Vaya, Pasquiano, ¿has ido al gimnasio últimamente?. Estás más fuerte. Te noto mucho más vigoroso.
Pasquiano: Seguimos abrazados, ¿lo has notado?.
Edelmiro: Sí.
Pasquiano: ¿Y no estás incómodo?.
Edelmiro: Es uno de los momentos más felices de mi vida.
Pasquiano: ¿Si?. ¿No te parece esto un poco raro?. Que nos conocemos de toda la vida, Edelmiro. Mira que si a estas alturas me dices que estabas enamorado de mí y no me lo habías dicho nunca... Me daría pena, la verdad. Habríamos desaprovechado mucho tiempo. Y... por otro lado, tampoco sabría muy bien cómo reaccionar, aunque el cariño que siento por ti es puro y en momento dao...
Edelmiro: ¡Quita, quita!, si yo lo que digo es que estás muy fuerte. Bueno, que si sabes lo del animal que es dos veces animal.
Pasquiano: Mira Edel, no estoy ahora para chistes ni para acertijos, me voy ahora mismo a casa, que me he quedao "mu" confundido. Tengo mucho que pensar y yo no sé si me acabas de hacer daño. ¡Hacer temblar así una amistad de 30 años!. Ya te vale, Edel, ya te vale.
Te veo para la partida de dominó.
Pasquiano: No, la verdad es que no, Edelmiro. Llevo un rato pensando y... nada. Y mira que soy un tipo imaginativo y que me las sé todas, pero aquí me has pillao.
Edelmiro: La verdad es que eres un tipo bastante espabilao, y por ello te quiero y te admiro, Pasquiano.
Pasquiano: Hombre Edelmiro... No esperaba eso, ¡venga un abrazo!.
Edelmiro: Vaya, Pasquiano, ¿has ido al gimnasio últimamente?. Estás más fuerte. Te noto mucho más vigoroso.
Pasquiano: Seguimos abrazados, ¿lo has notado?.
Edelmiro: Sí.
Pasquiano: ¿Y no estás incómodo?.
Edelmiro: Es uno de los momentos más felices de mi vida.
Pasquiano: ¿Si?. ¿No te parece esto un poco raro?. Que nos conocemos de toda la vida, Edelmiro. Mira que si a estas alturas me dices que estabas enamorado de mí y no me lo habías dicho nunca... Me daría pena, la verdad. Habríamos desaprovechado mucho tiempo. Y... por otro lado, tampoco sabría muy bien cómo reaccionar, aunque el cariño que siento por ti es puro y en momento dao...
Edelmiro: ¡Quita, quita!, si yo lo que digo es que estás muy fuerte. Bueno, que si sabes lo del animal que es dos veces animal.
Pasquiano: Mira Edel, no estoy ahora para chistes ni para acertijos, me voy ahora mismo a casa, que me he quedao "mu" confundido. Tengo mucho que pensar y yo no sé si me acabas de hacer daño. ¡Hacer temblar así una amistad de 30 años!. Ya te vale, Edel, ya te vale.
Te veo para la partida de dominó.
30 enero 2007
¿Es posible que las tetas grandes resten inteligencia?
Sé perfectamente que este título no va a hacer que tenga muchas amigas, pero no he podido evitarlo. Hoy, delante de mí, en clase de Arte Barroco había tres lindas mujercitas de pechos prominentes. Mujeres que gustan de hablar en clase, de echarse productos en el pelo para venir a la facultad a horas intempestivas... En fin, mujeres del futuro.
El caso es que hoy el profesor (al que admiro profundamente por ser uno de los mejores que he tenido) ha decidido dar una clase de repaso de cara al examen. Pues bien, estos datos nos hacen sospechar que ya hemos cursado el primer cuatrimestre de la asignatura y que, por tanto, algo sabemos. Al parecer... no es así.
El distinguido profesor ha tenido a bien proyectar esta diapositiva y, para mi asombro, ha habido un gran revuelo entre las chicas de pechos preparados para la alimentación de un campamento de niños gordos. Se movían mucho, buscaban las miradas de las otras, hasta que una ha pronunciado las palabras mágicas: "¿Esto qué es?".
¿Les he dicho que estudio Historia del Arte en Madrid?. Pues lo acojonante es que esas chicas también lo hacen (o eso parece). El caso es que ninguna lo sabía hasta que el profesor lo ha dicho. (Momento de gran tranquilidad para todas).
El caso es que yo pensaba... Uhmmm... Tienen las tetas muy grandes para el tamaño de sus cuerpos.... Uhmmmm. Esos enormes pechos deben tener alguna función. He pensado que si les daba una colleja muy fuerte no les pasaría nada, porque rebotarían contra el pupitre y nos se daría una escena P. Tintesca. También me ha dado por pensar que quizá gran parte de su corriente sanguínea deba pasar mucho tiempo por esas magníficas prominencias, con lo que le estaríamos restando tiempo a la sangre de estar en el cerebro (¡con lo bien que se lo pasa uno allí! - espero que mis lectores hombres estén pensando que en las tetas se lo pasa también uno bien, de lo contrario me defraudarán - ).
Y, después de un rato, me he dado cuenta de que había estado demasiado tiempo pensando en las tetas de unas chicas poco agraciadas mentalmente. Dándoles forma con la mente... Imaginando a sus dueñas en plena carrera mientras ponen una sonrisa bobalicona (todo a cámara lenta)...
En fin, que he perdido unos valiosos minutos de una clase que me encanta.
¿Os he parecido machista?, ¿empollona?, ¿desagradable?, ¿clasista?.
Sí, bueno, por el texto (no muy bien construido, dicho sea de paso), yo también hubiese deducido todo esto.
Pensad lo siguiente: esposible que os equivoqueis.
Está bieeeeen... La próxima vez escribiré algo bonito y entretenido.
¡¡¡Coño, es que era el palacio Real!!!
25 enero 2007
22 enero 2007
¿Qué ha sido de la enciclopedia de Diderot, Dalembert y Voltaire?
http://es.wikipedia.org/wiki/Gorilas_en_la_niebla
Cosa mala, mire usted.
Cosa mala, mire usted.
19 enero 2007
Cosas de la Física.
Se supone que cuanto más espacio se tiene para respirar y moverse... mayor es la sensación de "espacio".
Imagínense en un ascensor. Prefieren ir solos, ¿verdad?.
Pues bien, él cambiaba todas las leyes de la Física conocidas. Cuando no estaba, el espacio era más pequeño.
Parecía que había menos aire...
La fuerza de gravedad se multiplicaba...
La capacidad de movimiento disminuía...
Él cambiaba la realidad del mundo. Cambiaba la realidad de mi mundo.
Imagínense en un ascensor. Prefieren ir solos, ¿verdad?.
Pues bien, él cambiaba todas las leyes de la Física conocidas. Cuando no estaba, el espacio era más pequeño.
Parecía que había menos aire...
La fuerza de gravedad se multiplicaba...
La capacidad de movimiento disminuía...
Él cambiaba la realidad del mundo. Cambiaba la realidad de mi mundo.
18 enero 2007
14 enero 2007
La dulce pantagruélica II
13 enero 2007
La dulce pantagruélica
Si la alimentación fuera una sombra, ella caminaría eternamente con un flexo en la espalda.
Si todo lo mordisqueable tuviera adherido una de las dos partes del belcro, ella colocaría muchas partes contrarias en vastos y profundos platos hondos.
Si a ella se le olvidara desayunar, sería síntoma de que todavía no se ha despertado.
Ella me come muy bien, y todavía tengo que comprar una gran perola para hacer espaguetis los sábados. Con las cien maneras -comprobadas- que ella ha descubierto para introducirlos en su boca, me temo que no llegamos ni al ocho por ciento de las que faltan por llegar. Doscientos años harían falta y doscientos años transcurrirán.
Si todo lo mordisqueable tuviera adherido una de las dos partes del belcro, ella colocaría muchas partes contrarias en vastos y profundos platos hondos.
Si a ella se le olvidara desayunar, sería síntoma de que todavía no se ha despertado.
Ella me come muy bien, y todavía tengo que comprar una gran perola para hacer espaguetis los sábados. Con las cien maneras -comprobadas- que ella ha descubierto para introducirlos en su boca, me temo que no llegamos ni al ocho por ciento de las que faltan por llegar. Doscientos años harían falta y doscientos años transcurrirán.
12 enero 2007
Raro relativo.
10 enero 2007
¿Rara?

Aquella tarde fría de enero, la pobre niña Laura estudiaba y estudiaba sin parar en una buhardilla más bien desangelada. En la distancia, el chico que siempre le visitaba mientras dormía, le preguntó: ¿por qué, precisamente, rara?.
Ella no tenía tiempo para contestarle con palabras, el tiempo apremiaba y la comunicación iba a ser cortada de un momento a otro. Finalmente, se decidió por una imagen de aquella época, así él sabría la razón por la cual, su compañero de instituto pensaba que aquella niña era rara.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





